Un robo ha sacudido el mundillo del coleccionismo en California. Los ladrones se llevaron cartas deportivas, de Pokémon y de otros juegos valoradas en unos 963.000 dólares de un camión de FedEx. El vehículo estaba aparcado frente a la sede de Professional Sports Authenticator (PSA), la empresa que certifica y puntúa el estado de este tipo de cartas, en Santa Ana, a unos 53 kilómetros de Los Ángeles.
Los hechos ocurrieron el martes 13 de octubre, pero la policía no los dio a conocer hasta el lunes. Según fuentes policiales citadas por The Athletic, el camión fue forzado mientras el conductor se ausentaba entre 60 y 90 minutos. El botín incluye dos palés completos y parte de un tercero, que resultó alterado. Otros medios hablan de más de 200 paquetes. Eran cartas ya calificadas que volvían a manos de sus dueños. La cifra de 963.000 dólares es una estimación inicial, sujeta al escaneo completo de las cajas restantes.
La empresa ya ha reaccionado. PSA está desactivando los certificados de las cartas sustraídas, lo que dificulta revenderlas con garantías. Además, devolverá las tarifas de calificación y el valor justo de mercado de las cartas. FedEx aseguró que la seguridad de los envíos es una prioridad y que colabora con la investigación. Para algunos afectados la pérdida es enorme: hay propietarios que reportan daños superiores a 100.000 dólares, y uno aseguró estar «absolutamente destruido» económicamente.
Por qué valen tanto
El golpe se entiende mirando cómo cotiza el sector. Es el último de una serie de robos de cartas Pokémon, cuyo valor se ha disparado en los últimos años. Lo que más pesa es la calificación. Un Charizard de primera edición sin calificar puede valer entre 4.000 y 8.000 euros, mientras que con la nota máxima, el PSA 10, ronda los 350.000 y 420.000 dólares en 2026.
Los récords confirman la tendencia. La carta Pokémon más cara vendida este año es el Pikachu Illustrator de Logan Paul, que alcanzó 16,5 millones de dólares. En marzo, un Charizard japonés de 1996 con PSA 10 se vendió por 1,7 millones, el primero de su personaje en superar el millón. Aun así, los especialistas avisan de que el mercado es muy desigual: la mayoría de las cartas modernas no superará los 50 euros a largo plazo.
La policía mantiene abierta la investigación, y no se ha informado de detenidos.