La presión de País Vasco y Baleares en relación a la gestión de los aeropuertos ha hecho que el Gobierno siga adelante con un plan para dar más protagonismo a las autonomías en la gestión de los aeropuertos regionales.
Un movimiento que ha vuelto a hacer saltar las alarmas en la empresa Aena, propietaria y gestora de las infraestructuras, que observa cómo estos posibles acuerdos pueden acabar desmantelando su sistema de red y generando problemas con sus accionistas.
Después de que en abril pasado el Gobierno central y el vasco rubricasen un acuerdo para la creación de un órgano bilateral de gestión Ejecutivo vuelve ha plantear un movimiento parecido con Baleares, mientras Canarias espera ser la siguiente comunidad que pueda plantearse esta gestión.
El Congreso debatirá
El pasado martes trascendió que el Congreso debatirá una ley de cogestión aeroportuaria promovida por el Parlamento balear después de que la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, retirase del orden del día el veto del Gobierno.
La rectificación de Moncloa permitirá que la proposición de ley, aprobada por el Parlamento balear el pasado 28 de abril con el respaldo del PP y Més per Mallorca, el rechazo de Vox y la abstención del PSOE, sea tomada en consideración y debatida en el Congreso en las próximas semanas.
La iniciativa legislativa de lo aprobado en el Parlamento balear plantea “la creación de un comité de coordinación aeroportuaria con participación de las instituciones baleares que tendría capacidad de decisión sobre las políticas de los aeropuertos de las islas, lo que les permitiría adoptar medidas para limitar la presión turística y favorecer la movilidad de los residentes”.