La FIFA ha abierto un expediente disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol tras los cánticos racistas registrados durante el partido amistoso entre España y Egipto disputado en Cornellà.
Durante el encuentro, desde la grada se escucharon consignas como “Musulmán el que no bote”, unos hechos que fueron recogidos por el árbitro en el acta oficial y que han motivado la intervención del Comité Disciplinario del organismo internacional.
La federación española ha restado gravedad al procedimiento, señalando que la apertura de expedientes en estos casos es habitual. Asimismo, ha anunciado que remitirá a la FIFA un dosier detallado con toda la información del partido, incluyendo informes de seguridad, organización y las medidas adoptadas durante el encuentro.
Según la Real Federación Española de Fútbol, este informe acreditará el “correcto proceder” de la entidad, en línea con las políticas de lucha contra el racismo y la violencia promovidas por la FIFA. También se incluirán los mensajes emitidos por megafonía, videomarcadores y redes sociales durante el evento.
Las posibles sanciones podrían ir desde multas económicas hasta la obligación de implementar mensajes contra el racismo en próximos encuentros. No obstante, no se prevén medidas más severas como el cierre de estadios al público.
La FIFA mantiene una política firme frente a los comportamientos racistas en el fútbol. En los últimos años, ha reforzado su postura con medidas disciplinarias y campañas de concienciación, además de respaldar públicamente a jugadores como Vinícius Júnior en su lucha contra este tipo de conductas en los estadios.
El caso vuelve a poner el foco en la necesidad de erradicar el racismo en el deporte y en el papel de las instituciones para garantizar un entorno respetuoso en las competiciones internacionales.