21 sep. 2026 | Actualizado 14:37
Canarias

Ratifican la condena a una mujer por abofetear a su expareja, enferma de Parkinson

El delito de violencia doméstica ocurrió en un aparcamiento de Santa Cruz de Tenerife

Noticia 1

La Red Canaria

| 21 sep. 2026 - 13:31

La Audiencia Provincial tinerfeña ha ratificado la pena de tres meses de prisión y pago de 148 euros a una mujer que en mayo de 2024 abofeteó a su expareja, enfermo de Parkinson, en un aparcamiento de Santa Cruz.

El Tribunal tiene en cuenta que la acusada era consciente de que la víctima tenía esta enfermedad y que la agresión le causó dos erosiones en el ojo izquierdo, golpe en ese mismo lado de la cara y un arañazo en la clavícula que tardaron cuatro días en curar.

Ya un juzgado impuso a la acusada la medida cautelar de prohibición de acercarse a menos de 100 metros al denunciante y a continuación fue condenada por un delito de violencia doméstica y se fijó la duración de la orden de alejamiento y de comunicación en dos años.

El hombre relató que aquel día había ido al ambulatorio de Tomé Cano para una revisión de la patología que padece y al volver al parking cuando iba a pagar apareció su expareja con quien había tenido problemas desde que acabó la relación, dado que no aceptaba la ruptura.

La acusada lo insultó, le dio una bofetada, le arrancó las gafas y le tiró de la hebilla de un bolso que portaba, lo que provocó que cayera al suelo debido al desequilibrio que sufre a causa de la enfermedad que padece y que entonces lo volvió agredir.

El relato de la mujer es que cuando lo encontró se limitó a saludarlo y entonces él le dijo que tuviera cuidado porque iba a atropellarla, por lo que ella le quitó las gafas para que no pudiera conducir, ante lo que él se tiró al suelo y empezó a gritar llamando a la policía.

Ante la Audiencia la mujer alegó que no se habían tenido en cuenta las contradicciones en las que habría incurrido la víctima y que resulta poco creíble que ella con un metro y medio de altura pueda haberle hecho daño a su expareja.

Pidió que se recordara que la víctima dijo que cuando cayó recibió otro puñetazo, lo que habría dado lugar a lesiones más graves, y además alegó que no ha quedado acreditado que sufriera parkinson y que él mintió sobre como le quitó las gafas.

La Audiencia determina que pese a las versiones contradictorias, en primera instancia se dio mayor credibilidad a la del denunciante al estar ratificada por el parte de lesiones que son compatibles con el relato que realizó.