El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, y el presidente de Marinas de España, Tomás Azcárate, incidido este jueves en la modernización de las instalaciones, la seguridad jurídica como los principales retos que tiene que abordar el sector.
Según ha informado el Ejecutivo regional, así lo pusieron de manifiesto durante la inauguración institucional del II Congreso Nacional de Marinas de España que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria y que reúne a más de 250 participantes de 64 puertos deportivos y a representantes de administraciones, empresas y organizaciones vinculadas a la actividad náutico-portuaria.
Durante su intervención, Rodríguez defendió que Canarias dispone de condiciones especialmente favorables para este tipo de instalaciones y señaló la necesidad de actualizar infraestructuras que, en muchos casos, han quedado obsoletas.
También explicó que una de las líneas desarrolladas por el Gobierno de Canarias es la ampliación de las concesiones próximas a su vencimiento o ya vencidas, con el objetivo de facilitar nuevas inversiones privadas. Según detalló, estas prórrogas pueden movilizar más de 60 millones de euros de capital privado para la modernización de las marinas canarias.
Como primeros ejemplos, citó Pasito Blanco, en Gran Canaria, y Puerto Calero, en Lanzarote, las dos primeras marinas que han prorrogado sus concesiones dentro de este modelo. Ambas instalaciones prevén movilizar conjuntamente más de 15 millones de euros en inversiones para su transformación durante los próximos años.
Con todo, el consejero vinculó esta política a una visión más amplia sobre el papel de las marinas en Canarias y recordó que el archipiélago dispone de alrededor de 1.500 kilómetros de costa para defender que la actividad portuaria deportiva genera empleo y actividad económica más allá del atraque de embarcaciones, a través de servicios como la reparación naval, los suministros y otras actividades empresariales ligadas a las instalaciones.
COHESIÓN DEL SECTOR
Por su parte, Tomás Azcárate centró su intervención en la necesidad de reforzar la cohesión del sector a escala nacional y avanzar en el reconocimiento de los puertos deportivos y turísticos como infraestructuras estratégicas para el desarrollo del litoral.
El presidente de Marinas de España agradeció expresamente el apoyo de la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias y de Puertos Canarios a la celebración del Congreso y al trabajo desarrollado por el sector.
De igual modo, resaltó que la colaboración con las administraciones resulta necesaria para abordar problemas comunes y para que las marinas puedan avanzar en sostenibilidad, actividad económica, navegación, turismo y relación con las ciudades.
Azcárate subrayó la dimensión social de estas instalaciones, a las que definió como "puertas de acceso al mar" para la ciudadanía, y reclamó un mayor conocimiento institucional y estadístico de la actividad que generan.
Según explicó, alrededor de los puertos deportivos conviven concesionarios, actividades portuarias, restauración, comercio, embarcaciones de excursiones y tránsito y otras empresas vinculadas al mar. Esta concentración de actividad, afirmó, convierte a las marinas en polos de atracción e influencia económica para los territorios en los que se ubican.