24 ago. 2026 | Actualizado 19:14
Canarias

Pena de 2,5 años de cárcel a un acusado de lesiones por una deuda por droga en Tenerife

La víctima perdió cuatro dientes tras la agresión

Noticia 1

La Red Canaria

| 24 ago. 2026 - 17:29

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha impuesto una pena de dos años y medio de cárcel a un acusado de causar lesiones a un hombre durante una discusión relacionada con una deuda por drogas en el barrio de Los Gladiolos de la capital tinerfeña.

La Sala aceptó que antes del juicio el procesado entregó 7.000 euros, con lo cual se tuvo en cuenta la atenuante de reparación del daño pero se le obliga a estar alejado de la víctima medio kilómetro y no comunicarse durante cuatro años tras salir de prisión, y queda absuelto del cargo de robo con violencia.

El enfrentamiento tuvo lugar el 28 de julio de 2023 cerca de un instituto del barrio, cuando el acusado se puso al lado de la víctima, que estaba en una bicicleta eléctrica, y le dijo que se la entregara y que también le diera dinero y ante la negativa le pegó un puñetazo en la parte derecha del rostro.

El perjudicado intentó marcharse, pero el acusado le propinó otro golpe más en la parte trasera de su cuello, y una patada a la bicicleta, lo que hizo que la víctima se golpeara en el codo con una barandilla de metal antes de caer al suelo.

El acusado aprovechó esta circunstancia para propinar al perjudicado dos patadas en la boca, y puñetazos y hacerse con 39 euros que habían caído al suelo desde su bolsillo, y tras un nuevo intento fallido de llevarse la bicicleta, la golpeó reiteradamente por lo que ésta quedó inservible.

Como consecuencia el hombre sufrió dos cortes en la región externa e interna del labio superior y pérdida completa de cuatro piezas dentales, por lo que requirió una primera asistencia, heridas que los forenses consideran compatible con su relato.

La madre del agredido estaba en el lugar pero en la vista segura que no recuerda nada a causa de varios ictus que ha sufrido desde entonces, y sólo se acuerda de haber visto a su hijo en el suelo ensangrentado y que lo acompañó al centro de salud situado en los alrededores y de ahí fueron al Hospital de La Candelaria.

El agredido señaló que ambos se conocían desde que habían estado en prisión y entonces surgió una relación conflictiva entre ambos debido a unas deudas, por lo cual no tenía duda alguna a la hora de identificarlo.

El fallo considera probado que existió la intención de lesionar “gravemente” al denunciante y que el acusado actuó con la clara intención de causar un menoscabo en la integridad física de la víctima, que resulta especialmente grave en el caso de la pérdida de los dientes.

La agresión, según la sentencia, fue “de tal intensidad” que demostraría la “de manera inequívoca la intención del acusado de causar de forma deliberada y a propósito daño y se movió por el único afán de menoscabar su integridad física.

El procesado se declaró inocente, presentó un parte con el que intentó demostrar que ese día a esa hora estaba trabajando y dijo que decidió entregar 7.000 euros porque no quería regresar a prisión.