La prevalencia de las alergias alimentarias se ha duplicado en los últimos años en España, debido en gran parte a factores ambientales, ha indicado este miércoles el presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, Ignacio Dávila.
En las enfermedades alérgicas suele haber un componente genético por el cual un individuo tiene predisposición a padecerla, factor al que se unen componentes derivados del medio ambiente, "que ha cambiado progresivamente, y con él han aumentando las enfermedades alérgicas", según Dávila.
Entre los factores que propician la aparición de una alergia alimentaria se encuentran cambios en la dieta o en la composición de los alimentos, y modificaciones en la microbiota intestinal, que ejerce un efecto inmunorregulador desde el principio del desarrollo del ser humano, ha indicado el especialista durante una rueda de prensa para presentar el simposio que la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica celebrará esta semana en Maspalomas, bajo el lema 'Nuevos retos y oportunidades en alergia alimentaria'.
También se ha observado un aumento de las moléculas capaces de alterar la barrera mucosa que separa el cuerpo humano del exterior y facilita la entrada de los alérgenos, como, por ejemplo, los detergentes, el humo del tabaco, las enfermedades respiratorias, los microplásticos y fármacos con sustancias que puedan ser agresivas.
Se trata de un conjunto de factores ambientales, no todos conocidos y cuyo mecanismo de interacción también se desconoce con exactitud, que explica que en los últimos veinticinco años hayan aumentado tanto las enfermedades alérgicas alimentarias.
La coordinadora de la Unidad de Alergia Alimentaria del Hospital Universitario de Canarias de Tenerife, Paloma Poza, ha señalado que, mientras en la península la principal causa de alergia alimentaria son las frutas, en Canarias lo son los mariscos y los frutos secos.
En los primeros años de vida las causas más frecuentes de alergia alimentaria son en general a la leche y el huevo, y desde los tres hasta los 15 años, varían según la exposición a los alimentos de cada zona geográfica.
La intolerancia a los mariscos en Canarias guarda relación con que la principal causa de alergia respiratoria en las islas es a los ácaros, ha indicado Poza.
Tanto los ácaros, que son artrópodos, como los mariscos comparten una serie de proteínas muy similares en su estructura que justifican que las personas, una vez que se hacen alérgicas a los ácaros, tengan mayor riesgo de presentar una reacción alérgica cuando se exponen a las proteína presentes en los mariscos.
Hay personas que son alérgicas a todos los mariscos, otras que lo son solo a los crustáceos, y otros únicamente a las lapas, algo muy especial de Canarias. En algunos casos las personas confunden una alergia con una intoxicación alimentaria, por lo que es necesario un diagnóstico adecuado para diferenciarlas y poder prescribir pautas dietéticas, ha indicado Poza.