1 sep. 2026 | Actualizado 13:47
Canarias

El Teide añade 80 nuevos registros de artrópodos

La investigación de la ULL actualiza un catálogo que hacía casi 30 años que no se revisaba de forma completa

Noticia 1

La Red Canaria

| 01 sep. 2026 - 11:53

Un estudio de la Universidad de La Laguna ha actualizado el inventario de artrópodos del Parque Nacional del Teide mediante muestreos estandarizados realizados entre 2024 y 2025 con el que se identificaron 615 taxones, de los cuales 80 no se habían citado antes en este espacio protegido.

Además, ocho de estos registros son nuevos para la isla de Tenerife y catorce para el conjunto del archipiélago canario, mientras que la mayor parte de las nuevas citas corresponden al orden Diptera (moscas y mosquitos), un grupo que hasta ahora había sido escasamente estudiado en las zonas de alta montaña del parque.

Este estudio, además, "sienta las bases para futuros programa de biomonitorización en uno de los ecosistemas de alta montaña más singulares y extremos de Canarias", ha apuntado este martes la ULL en un comunicado. Así, el Parque Nacional del Teide cuenta con un clima que se caracteriza por una elevada amplitud térmica anual y diaria, una radiación solar muy intensa, una humedad baja y la presencia de vientos secos.

Como consecuencia de estas duras condiciones ambientales, se encuentra "una singular biota con distintas adaptaciones ecofisiológicas". Concretamente, la fauna de invertebrados es bastante rica, con 1.296 especies de artrópodos registradas hasta la fecha, de las cuales 538 (41,5%) son endémicas Canarias.

Pese a la elevada biodiversidad, el único inventario de artrópodos realizado en el Parque Nacional del Teide se llevó a cabo entre 1995 y 1996, en un trabajo que permitió registrar 985 especies y completar el catálogo faunístico de artrópodos. Ahora, el estudio 'Inventory of arthropods through standardised protocols in the Teide National Park (Canary Islands, Spain)', publicado en el Biodiversity Data Journal y liderado por Daniel Suárez Ramos, investigador del área de Zoología de la ULL, tiene como objetivo principal caracterizar y actualizar este listado de especies de artrópodos existente.

Además, busca establecer un protocolo estandarizado para futuros programas de biomonitorización. Para ello, en primer lugar, se muestrearon cinco localidades siguiendo el protocolo COBRA, una metodología estandarizada diseñada para monitorizar la biodiversidad de artrópodos de forma rápida y comparable entre distintos lugares y períodos de tiempo.

Este protocolo combina distintas técnicas de captura activas y pasivas, lo que permite obtener una imagen más completa de la biodiversidad presente y comparar los resultados entre diferentes estudios y campañas de seguimiento.

El segundo enfoque aplicado consistió en un muestreo pasivo en doce localidades de la Caldera de Las Cañadas. Para ello se instalaron distintos tipos de trampas que permanecieron varios días en el campo, lo que permitió registrar de forma continua la fauna de artrópodos y mantener la comparabilidad con el inventario realizado entre 1995 y 1996.

Los resultados también apuntan a que algunas especies de arañas y escarabajos, habituales en zonas más bajas o en bosques de medianías, podrían estar ampliando su distribución hacia cotas más elevadas. Aunque su presencia es todavía reducida, los investigadores subrayan que este patrón podría reflejar cambios recientes en la distribución de la fauna, un aspecto que podría analizarse con mayor precisión en futuros programas de seguimiento.

Del mismo modo, el estudio demuestra que el protocolo COBRA y el muestreo pasivo son estrategias complementarias. "Mientras el primero resulta especialmente útil para realizar seguimientos estandarizados a largo plazo, el segundo permite obtener inventarios con mayor cobertura espacial de forma más eficiente y detectar con mayor facilidad artrópodos voladores, como moscas, mosquitos y avispas", detalla la ULL.

Según los autores, la combinación de ambos métodos ofrece así "una visión más completa de la biodiversidad del Parque Nacional del Teide y establece una base sólida para monitorizar su evolución en los próximos años".

Este estudio llega después de que otro trabajo de la ULL, del que se informó en junio y que estaba basado también en la comparación con los muestreos realizados hace tres décadas, detectara una disminución de la diversidad de artrópodos y una tendencia a la “homogeneización faunística” en el Parque Nacional del Teide, asociada a cambios en la temperatura, la precipitación y la vegetación y a la llegada de especies procedentes de cotas más bajas.