El consejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, ha reconocido este viernes que Fuerteventura todavía tiene capacidad de crecimiento turístico por los derechos urbanísticos consolidados de promotores, aunque ha asegurado que el Ejecutivo autonómico no quiere ampliar el suelo turístico para seguir aumentando el número de camas.
Miranda ha señalado en el Parlamento de Canarias que el impacto del turismo sobre el territorio de Fuerteventura está generando "muchísimas" tensiones, entre ellas una menor disponibilidad de vivienda para residentes, el encarecimiento de los costes de construcción y una creciente presión sobre recursos como el agua, los residuos y el suelo.
El consejero ha puesto como ejemplo el crecimiento de las viviendas vacacionales y las segundas residencias en determinados núcleos de asentamiento rural del norte de Fuerteventura, donde terrenos inicialmente destinados a generar vivienda para los habitantes de la isla han terminado siendo objeto de operaciones vinculadas a estos usos.
A su juicio, tanto el Gobierno de Canarias como el Ejecutivo central coinciden en la necesidad de que las islas tengan un tratamiento específico como región ultraperiférica para limitar la expansión de la segunda residencia. Miranda ha señalado que el Ejecutivo autonómico trabaja también con la FECAM y los ayuntamientos en la búsqueda de alternativas mediante el planeamiento urbanístico, la fiscalidad y el empadronamiento, además de medidas relacionadas con la vivienda y la agilización de la tramitación urbanística.
En este sentido, ha defendido la necesidad de mantener actualizados los instrumentos de planeamiento y ha avanzado que la nueva ley del suelo, cuya aprobación espera que se produzca próximamente, incidirá también en la regulación de la vivienda y los suelos. El consejero ha admitido, no obstante, que Fuerteventura continúa teniendo margen para crecer debido a los derechos ya consolidados por determinados promotores.
"Con lo que está hoy todavía aprobado, con los derechos consolidados de muchos promotores, todavía hay capacidad de crecimiento", ha afirmado. Ha destacado que las sucesivas modificaciones de la legislación del suelo y de la normativa territorial han permitido frenar la expansión de nuevos suelos turísticos en Fuerteventura, y ha asegurado que tanto la isla como el Gobierno de Canarias tienen claro que no quieren seguir ampliando el suelo turístico "para seguir explotando más camas".
Por ello, Miranda ha indicado que una de las prioridades es determinar la capacidad de carga de la isla en relación con sus infraestructuras y servicios. El consejero ha reconocido que Fuerteventura ya atravesó hace dos décadas una situación de presión turística "mucho más dramática", durante el fuerte desarrollo de hoteles y apartamentos de comienzos de siglo, aunque ha considerado que la situación actual es diferente.
No obstante, ha advertido de que Canarias debe anticiparse a los problemas y determinar hasta dónde puede llegar el crecimiento turístico sin comprometer los servicios y las infraestructuras. "Queremos primero que nada ver todas esas capacidades de carga y sobre todo ver hasta dónde queremos llegar", ha señalado. Miranda ha señalado que el Gobierno trabajará para que en el futuro la planificación de Canarias no permita "ningún tipo de crecimiento desmesurado" que obligue a afrontar nuevas crisis o emergencias en los servicios y las infraestructuras