Alberto Núñez Feijóo llegó a los micrófonos de la Cadena SER con un mensaje que resumió en una sola idea: su prioridad es un cambio de Gobierno. El líder del PP, que se presenta a las elecciones generales del 29 de noviembre, describió al presidente, Pedro Sánchez, como un «personaje tóxico y conflictivo», y planteó la salida del actual Ejecutivo como el primer objetivo de su candidatura.
Preguntado por qué ocurriría si el PP no fuera la fuerza más votada, Feijóo respondió que intentaría gobernar igualmente. Añadió que, si lo necesitara, pactaría el Gobierno con Vox, como ya hizo su partido en varias comunidades autónomas, y que seguirá lo que decidan los españoles en las urnas. Días antes había defendido, en términos generales, que debe gobernar la lista que obtenga más votos.
A partir de ahí, el candidato fue desgranando las medidas que impulsaría. La más delicada, en el plano social, afecta al aborto. Feijóo anunció que volverá a abrir el debate sobre si los padres deben conocer la decisión de una menor de 16 años que quiera interrumpir su embarazo. Defendió que considera lo correcto que una joven comparta una decisión de tanta trascendencia con su familia, aunque admitió que queda por resolver qué sucede cuando los padres no están de acuerdo. Aseguró, además, que respetará la sentencia del Tribunal Constitucional y que ofrecerá soluciones económicas a quienes quieran tener un hijo y se encuentren en dificultades.
También prometió reformar la ley de eutanasia. Explicó que, tras reunirse con médicos y sociedades científicas, considera que el especialista tiene un papel secundario en el proceso y que debería intervenir antes de que el paciente decida. La reforma alcanzaría, según dijo, tanto a la norma como a los procedimientos que estén en trámite. Resumió su postura con una frase: la vida digna está por encima de la muerte digna.
En el terreno institucional, Feijóo avanzó que no mantendrá 22 ministerios y que el Ministerio de Igualdad desaparecerá como cartera propia. Sus competencias pasarían a otros departamentos, cuyos titulares asumirían además otras funciones.
En el capítulo económico, el candidato evitó comprometerse con nuevas subidas del salario mínimo, un asunto que, según explicó en otro momento de la entrevista, decidiría tras hablar con sindicatos y empresarios. Sobre las pensiones, aseguró que las actualizará con el IPC y que buscará garantizar su viabilidad para las generaciones jóvenes. Para ello propone reactivar el Pacto de Toledo y llevar a ese foro un plan del que no concretó el contenido.
Las declaraciones llegan cuando las formaciones van cerrando sus candidaturas. Los partidos extraparlamentarios deben reunir un número mínimo de avales en cada circunscripción en la que se presenten, una cifra que va desde más de 5.000 en Madrid hasta menos de un centenar en Soria. En paralelo, el Tribunal Supremo analiza las alegaciones de los afectados por la suspensión del voto de los nacionalizados por la ley de nietos, una decisión que sigue pendiente a poco más de un mes de la cita con las urnas.