Más de 1.200 migrantes que se encontraban en la playa del Trampolín de Ceuta han optado por regresar de forma voluntaria a Marruecos después de haber sido desalojados de este asentamiento en los dos últimos días para ser filiados en las inmediaciones de la frontera.
Fuentes policiales han confirmado a EFE que muchas de las personas que permanecían asentadas en la playa han decidido no pasar por el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) y volver a su país de origen después de haber permanecido más de dos meses en Ceuta de forma ilegal.
Durante la jornada de este domingo los retornos voluntarios fueron más elevados que los de este lunes. Esta escena es similar a la producida hace unos días cuando más de 150 migrantes que permanecían en la playa de Benítez optaron por volver a Marruecos en lugar de ser filiados al entender que no tenían motivos para solicitar la protección internacional, único requisito para ser trasladados posteriormente a los lugares de acogida habilitados por el Gobierno.