El informe aportado por la Policía a la jueza María Tardón describe lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio como una entrada masiva de personas "planificada", en ningún caso "espontánea", y sitúa entre sus organizadores y ejecutores a personas vinculadas a las fuerzas de seguridad de Marruecos.
Esa es una de las conclusiones del informe realizado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras a petición de la jueza de la Audiencia Nacional, un documento al que ha tenido acceso EFE y que deja claro que la finalidad de la entrada de decenas de miles de personas no era migratoria, como demuestra que solo un 10 % de las personas que participaron haya intentado quedarse.
"La respuesta policial en Marruecos ha sido cuando menos de total permisividad no registrándose ninguna tentativa seria de tratar de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas del perímetro fronterizo", expone el informe, que detalla además la presencia de agentes uniformados y no uniformados en actitudes compatibles con la monitorización o control de lo que estaba pasando.
Según el informe policial, lo ocurrido requiere una planificación de alto nivel, muy por encima de la capacidad que tienen las mafias, y la inmensa mayoría de mensajes que se enviaron los días previos al 30 de julio procedieron de teléfonos marroquíes, no de otros países.