22 oct. 2026 | Actualizado 16:18
Internacional

Francia notifica la primera muerte humana vinculada al virus Shamonda, hasta ahora solo conocido en animales

Un paciente inmunodeprimido falleció en Lyon a principios de octubre; las autoridades descartan riesgo para la población y mantienen abierta la investigación

Noticia 1

La Red Canaria

| 22 oct. 2026 - 14:31

Francia ha notificado el primer caso documentado de infección humana por el virus Shamonda (SHAV), un patógeno que hasta ahora solo se había detectado en ganado. El afectado, un hombre fallecido a principios de octubre en Lyon, fue dado a conocer en un comunicado conjunto de los ministerios de Sanidad y de Agricultura. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha confirmado que se trata del primer caso humano registrado.

El paciente recibía tratamiento por una enfermedad grave en los Hospices Civils de Lyon, y los medios lo describen como un hombre con una inmunodepresión grave. Las autoridades creen que las complicaciones cerebrales que presentó antes de morir estarían, con mucha probabilidad, vinculadas a la infección, aunque siguen investigando si el virus tuvo un papel directo en el fallecimiento o si agravó su estado.

La hipótesis principal sobre el contagio apunta a un insecto. Según los ministerios, la transmisión habría sido vectorial, por la picadura de un mosquito del tipo Culicoides en el este de Francia, donde el virus circuló entre animales en la primavera y el verano de 2026. Por ahora se desconoce qué especie concreta pudo estar implicada.

El virus afecta sobre todo a rumiantes. Se transmite principalmente por mosquitos a ganado bovino, ovino y caprino, y hasta ahora se consideraba no transmisible a las personas. En Europa, se detectó por primera vez en animales de granja durante este verano: los primeros signos clínicos se comunicaron en junio y la identificación llegó a finales de julio.

Las autoridades francesas insisten en un mensaje tranquilizador. Ambos ministerios subrayan que no hay riesgo sanitario para la población. El ECDC, por su parte, está en contacto con París y con otros socios europeos para evaluar las posibles implicaciones para la salud pública. Las investigaciones clínicas, biológicas y epidemiológicas continúan abiertas.