Elon Musk ha abierto la puerta a unir sus dos grandes compañías. SpaceX y Tesla han creado comités especiales para estudiar una posible fusión, un paso preliminar hacia lo que sería la mayor unión empresarial de todos los tiempos. Lo anunció durante la conferencia con analistas posterior a la presentación de los resultados de SpaceX.
Musk, consejero delegado de ambas empresas, aseguró que la combinación tendría «muchas ventajas» y sería una «buena idea», pero evitó darla por hecha. Dejó claro que no hay garantía de que la operación llegue a producirse. Como argumento, citó la inteligencia artificial: según Bloomberg, defendió que existe mucho que ganar cooperando en el desarrollo de software de superinteligencia.
La operación crearía un coloso de dimensiones inéditas. SpaceX está valorada en unos 2,01 billones de dólares y Tesla en 1,48 billones, lo que sumaría cerca de 3,5 billones. Aunque sobre el papel los negocios tienen poco que ver, el propio Musk reconoció en julio que hay cada vez más solapamiento entre ambas, sobre todo en inteligencia artificial. Para Tesla, la fusión supondría incorporar exposición a los negocios espaciales, de conectividad y de computación de SpaceX.
El anuncio llega tras unas cuentas favorables de SpaceX. La compañía perdió 1.084 millones de dólares netos en los nueve primeros meses del año, un 58% menos que un año antes, con una facturación de 27.083 millones, un 97,5% más. Sus acciones subieron algo más de un 8% fuera del horario de mercado. Tesla presenta sus resultados trimestrales este miércoles.
Los analistas advierten de que una operación de este tamaño podría abrir nuevas oportunidades, pero también elevaría la complejidad financiera y organizativa. Otro punto delicado es que la fusión reforzaría el control de Musk sobre sus principales negocios. Por ahora, el proceso está en fase de estudio y no hay ningún acuerdo cerrado.