Según explican el estudio denominado " Clima inesperado revelado por un conjunto de aves del Holoceno medio de Fuerteventura”,publicado en la revista trimestral del MDPI , Fuerteventura, es hoy un lugar bastante seco con escasas precipitaciones. Pero no siempre fue así. Hace unos milenios, la Tierra era hasta 7 grados más cálida que hoy, y la ahora árida isla canaria era un exuberante paraíso verde repleto de lagos, bosques y una enorme biodiversidad, como se aprecia en la ilustración que encabeza el artículo (https://report24.news/)
Al menos eso es lo que se deduce de las investigaciones del equipo liderado por Antonio Sánchez Marco en La Cueva del Llano, en el pueblo de Villaverde, al norte de Fuerteventura.
En este sentido a nadie se le escapa que hoy en día, la isla es extremadamente seca, cubierta de dunas de arena, y recibe apenas entre 100 y 150 milímetros de lluvia al año. Un clima desértico clásico. Pero los fósiles estudiados demuestran que, en las primeras etapas del Holoceno, la ahora árida isla presentaba un panorama radicalmente diferente. Había lagunas de agua dulce, extensos bosques con sotobosque denso y una rica flora y fauna.
Los investigadores explican el motivo en su estudio, publicado en la revista científica trimestral del MDPI bajo el título "Clima inesperado revelado por un conjunto de aves del Holoceno medio de Fuerteventura"
Solo cuando el clima se enfrió en el planeta, y medida que iban cambiando los patrones meteorológicos desaparecieron los lagos, los bosques se marchitaron y la isla se transformó en el desierto que conocemos hoy. Algo similar ocurrió con el Sahara, que hace miles de años tenía un clima mucho más benigno.
La clave es el anticiclón de las Azores y su desplazamiento
“Parece probable que hubiera una laguna o estanque cerca de la cueva, alrededor del cual se desarrollaron grandes áreas de vegetación ribereña. Asimismo, áreas boscosas con sotobosque, donde incluso había torcecuellos, probablemente también se encontraban en las proximidades de la cueva”, explica el estudio del profesor Sánchez Marco.
El registro ornitológico de la Cueva del Llano sugiere que, en las primeras etapas del Holoceno, el clima dominante en las Islas Canarias era mucho más húmedo que el actual. En Fuerteventura, había masas de agua con vegetación ribereña y áreas de bosque más o menos densas con sotobosque arbustivo.
Temperaturas globales más altas que las actuales pueden haber provocado cambios en los desplazamientos anuales del Anticiclón de las Azores y promovido un régimen de lluvias más intenso, lo que favoreció el mantenimiento de hábitats más diversos y, en consecuencia, una fauna aviar significativamente más diversa que la actual.