Canarias registró el séptimo mes de julio más cálido desde que existen registros homogéneos, en 1961. La temperatura media del archipiélago alcanzó los 23,5 ºC, lo que supone una anomalía de +1,2 ºC respecto a los valores de referencia, según el avance climatológico publicado este martes por la Agencia Estatal de Meteorología.
Las temperaturas máximas también se situaron muy por encima de lo habitual. La media fue de 27,6 ºC, con una anomalía de +1,5 ºC, mientras que las mínimas promediaron 19,5 ºC, un grado más de lo esperado para esta época del año.
El valor más alto del mes se registró en La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria), donde los termómetros alcanzaron los 40,7 ºC. También en Gran Canaria se notificó la temperatura mínima más elevada, con 30,3 ºC en la estación de Lomos de Pedro Alfonso, en San Bartolomé de Tirajana, una noche considerada tórrida al no descender de los 30 grados.
Pese al predominio del calor, julio también fue un mes más húmedo de lo habitual. Las precipitaciones acumuladas alcanzaron una media de 1,7 litros por metro cuadrado, lo que representa el 189 % del valor esperado. Aunque las cantidades fueron modestas, este registro convierte al pasado julio en el undécimo más húmedo desde 1961.
Las noches tropicales —aquellas en las que la temperatura mínima no baja de los 20 ºC— volvieron a ser protagonistas en buena parte del archipiélago. La AEMET contabilizó 1.236 noches tropicales, una cifra inferior a las 1.409 registradas en julio de 2025. Incluso el observatorio de Izaña (Tenerife), situado a 2.369 metros de altitud, registró una noche tropical el día 31, con una mínima de 20,6 ºC, un hecho poco frecuente en esa cota.
Durante el mes se sucedieron tres episodios cálidos, entre los días 4 y 8, 15 y 24 y 29 y 31 de julio. El último fue el más intenso, impulsado por la influencia directa de la dorsal africana y el refuerzo de una potente baja térmica sobre la costa africana. El 31 de julio se convirtió en la jornada más calurosa del mes, con una temperatura media de 27 ºC, 4,2 grados por encima de la media climática.
Por el contrario, entre los días 9 y 13 y posteriormente del 25 al 28, el fortalecimiento de los vientos alisios y el desplazamiento de la dorsal africana favorecieron un descenso temporal de las temperaturas. El día más fresco fue el 13 de julio, cuando la temperatura media se situó en 20,1 ºC, 1,7 grados por debajo del valor de referencia.
Según la AEMET, la evolución meteorológica del mes estuvo marcada por el predominio de la situación anticiclónica sobre el Atlántico, cuyas variaciones condicionaron la intensidad de los alisios y las sucesivas aproximaciones de la dorsal africana al archipiélago, factores que explican los distintos episodios de calor registrados durante julio.