El viceconsejero del Gabinete del Presidente del Gobierno de Canarias, Octavio Caraballo, ha pedido a la Unión Europea (UE) "medidas específicas" para quienes se encuentran en primera línea de la gestión migratoria, tras lo ocurrido en Ceuta con la entrada de unas 72.000 personas procedentes de Marruecos y con un balance de casi 200 muertes.
Caraballo ha solicitado, además, "más solidaridad, financiación, protección real a los menores y un enfoque atlántico del reto migratorio", si bien ha matizado que esto "no será posible sin que las regiones" que son la frontera exterior de la UE tengan "presencia" y "voz" en los proyectos que se ponen en marcha desde las instituciones comunitarias, según ha informado el Gobierno de Canarias en nota de prensa.
En este marco, ha insistido en la necesidad de que los territorios frontera "tengan voz" en el diseño de las políticas migratorias, tanto de España como de la Unión Europea (UE), ya que ha apuntado que lo ocurrido en Ceuta "demuestra que Europa necesita un protocolo coordinado de respuesta ante crisis migratorias extraordinarias" en sus fronteras exteriores.
"No podemos improvisar cada vez que se produce una situación de esta magnitud, sino que deben estar definidos de antemano los mecanismos de coordinación entre la Unión Europea, el Estado y los territorios frontera: saber quién toma las decisiones, qué recursos se activan, cómo se garantiza la atención humanitaria y la protección de los menores y cómo opera la solidaridad de los territorios", ha dicho.
Canarias, ha matizado, "lleva años reclamando pasar de la gestión de emergencias a la anticipación", señalando que un protocolo europeo permitiría que, ante una crisis como la de Ceuta o una llegada extraordinaria a Canarias, "todas las administraciones sepan desde el primer momento qué hacer y qué responsabilidad corresponde a cada una".
Sin embargo, ha lamentado que "ni el Gobierno español ni la Comisión Europea cuentan con estos territorios a la hora de establecer sus políticas migratorias".
Añadió que este extremo "ya se observó" en la puesta en marcha del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que entró en vigor hace dos meses, y que además de dejar a estos territorios "fuera en su diseño, no" se aportó "ninguna información" a pesar de que son la "gran puerta de entrada" del continente africano en Europa y las medidas que contempla "afectan de manera directa".
A ello agregó que "tampoco" el Gobierno de España contó con la comunidad autónoma a la hora de establecer sus planes nacionales.
EL PAPEL DE CANARIAS
Caraballo ha señalado que este ha sido uno de los asuntos abordados en el taller de inteligencia colectiva celebrado por el Instituto Español de Análisis Migratorio (IEAM) en colaboración con el Gobierno de Canarias y que consideró en sus conclusiones que el "papel de las islas en la gestión migratoria no debe limitarse a un papel" de territorio receptor u observador.
En este marco, entiende que la experiencia operativa y humanitaria en primera línea debe traducirse en una "presencia estable" en los espacios de decisión nacionales y europeos donde se define la política migratoria, que van desde los mecanismos de coordinación con el Gobierno central, la participación en los diálogos migratorios de la Unión Europea con terceros países y su representación en los foros donde se negocian los acuerdos que afectan directamente a la Ruta Atlántica.
En este sentido, hace hincapié en que esta vía "no puede entenderse ni gestionarse como un fenómeno estrictamente marítimo ni como una crisis exclusivamente canaria, española o europea", ya que matiza que constituye la "expresión visible" de un sistema regional "mucho más amplio, estructurado por los conflictos, la inseguridad, las transformaciones socioeconómicas, las aspiraciones de la juventud, las dinámicas familiares, las redes de diáspora, la política de visados, la cooperación en materia de seguridad, las economías informales y los mecanismos de facilitación ilícita".
Estas han sido algunas de las conclusiones del foro denominado Ruta Atlántica, Sahel y Canarias donde se ha hablado sobre contención de las salidas a una gobernanza anticipatoria de la migración; reducir las vulnerabilidades; atacar las economías criminales y hacer creíbles las alternativas regulares, que reunió a representantes institucionales, fuerzas de seguridad, organizaciones internacionales, actores humanitarios, organizaciones de la sociedad civil, investigadores, representantes europeos y africanos, además de expertos en rutas migratorias, protección, criminalidad organizada y cooperación al desarrollo.
Asimismo señalan que en este encuentro se han propuesto orientaciones estratégicas y operativas para reforzar la coherencia de las respuestas públicas frente a las dinámicas migratorias que vinculan África Occidental, el Sahel y Canarias, defendiendo los expertos un enfoque integrado por una estrategia "duradera" para reducir simultáneamente la rentabilidad de las economías criminales.
Además de garantizar una continuidad de la protección a lo largo de los corredores; reforzar las posibilidades de movilidad legal y circular; invertir en formación y empleo a nivel territorial, involucrar a las familias y a las diásporas, proteger específicamente a las mujeres y a los menores, y anticipar los efectos no intencionados de los acuerdos migratorios.
Concluye que en todo este proceso, Canarias puede "desempeñar un papel estratégico" atendiendo a su situación geográfica en primera línea de la ruta atlántica, además de su "gran experiencia operativa, institucional y humanitaria". Su posición, añade, le permite convertirse en una plataforma de diálogo, anticipación, cooperación descentralizada y producción de conocimiento entre Europa, España y África Occidental.